29/1/2011

¡Viva el Magreb libre!

Por primera vez millones de ciudadanos del Magreb salen a las calles y se juegan el tipo para pedir libertad y democracia. No una república islámica sino algo parecido a lo que vivimos aquí, en la transición española. [No hay que perderse este reportaje de En Portada sobre lo ocurrido en Túnez] Nuestros dirigentes se muestran desconcertados y poco decididos. Es lógico porque están quedando desnudas sus contradicciones: países que teóricamente son partidarios de la democracia llevan años de apoyo a dictadores impresentables, corruptos y crueles a más no poder con su propia población, haciendo fabulosos negocios con ellos a costa de la ruina sostenida de la mayoría de los magrebíes, y vendiéndoles armas a tutiplén. Menos mal que los ejércitos se están absteniendo de ponerse del lado del amo por esta vez. Me pregunto cuántos de los que se muestran preocupados por la emigración han firmado contra la venta de armas a dictaduras cuando Amnistía Internacional, Greenpeace, Médicos Sin Fronteras e Intermón hicieron la recogida de firmas por esta causa.

La división del planeta en parcelas de soberanía lleva a los estados democráticos a comportarse como dictaduras fuera de sus fronteras cuando los otros estados son más débiles. La cruel competición económica entre naciones a la que nos vemos abocados por la falta de un gobierno económico común, actúa como motor de esa actitud incoherente. Pero la realidad es que vivimos todos en la misma biosfera lo que supone que, querámoslo o no, compartimos también problemas comunes relativos a esta casa común. Problemas ecológicos, crisis alimentarias y de recursos energéticos, desequilibrios financieros... Hay problemas que sólo pueden solucionarse abordándolos conjuntamente. Pero para ello es necesario en primer lugar compartir la conciencia de los mismos. Y esto no será posible sin democracia y sin libertad informativa. Allá donde no las haya, todos tenemos un problema.

La salvación de la humanidad depende de hacer que todo concierna a todo el mundo. Alexander Solzhenitsin / Discurso de aceptación del nobel.

Podemos participar:
Pide libertad para los detenidos en Egipto en Actuable:
Pide que cese la represión en Egipto, que se atiendan las demandas de libertad y derechos básicos, y que nuestros gobiernos se solidaricen con esta demanda, en Avaaz 
https://secure.avaaz.org/en/democracy_for_egypt/?fp

Cuando uno viaja, se da cuenta de la igualdad sustancial del ser humano y de sus aspiraciones. Javier Valenzuela. Entrevista. Autor del reciente libro: "De Tánger al Nilo. Crónica del norte de África".

20/1/2011

¿Es o no es economía?

La riqueza, el confort y la exclusividad se persiguen porque se han convertido en ideales, en nuevas esperanzas de plenitud vital; no son sino un ideal más, un ideal equivocado más. No son desconocidos los casos de personas que han arruinado su vida porque un golpe de fortuna económica les ha dado el poder de hacer realidad lo que había en su mente. Es esto, lo que habita en la mente de cada uno, lo determinante una vez pasado un nivel de suficiencia económica: el conocimiento, las valoraciones y la educación emocional. El ejemplo opuesto, no infrecuente, es el de aquel que habiendo crecido en entornos de exclusividad cultiva su inquietud y anhela una mayor mezcolanza con otro tipo de personas, busca el conocimiento de la realidad y pretende una vida activa no carente de riesgo y sacrificios. Entre uno y otro caso vivimos la mayoría, como podemos más que como queremos. Pero a menudo elegimos lo que hacemos, tanto en la orientación laboral como en el tiempo libre, confundidos por ideales, apetencias y necesidades reales en perpetuo conflicto.

La búsqueda de la comodidad más allá del descanso, como criterio vital, conduce a la apatía. La posibilidad de transformar la realidad está en la condición del ser humano, y es propio de su naturaleza sentirse bien cuando lo consigue, especialmente cuando ha necesitado sacrificio para ello. Si además ese esfuerzo responde a lo que uno cree necesario transformar dando respuesta a sus propias valoraciones, el mismo conduce al apasionamiento.

Por supuesto, hay quien disfruta su riqueza en exclusividad y sin desastres, pero quizá su conformismo y su complacencia le impidan saber si se está perdiendo algo que el dinero no puede comprar, algo que sólo se logra con el ejercicio a largo plazo, con el cultivo de determinadas capacidades.