26/7/2011

El mundo ha fracasado

Vuelve la hambruna al cuerno de África y el ministro francés Bruno LeMaire ha dicho que «el mundo ha fracasado en el objetivo de dotarse de seguridad alimentaria». Y en el de dotarse de seguridad en los modos de producir energía, se podría añadir recordando Fukushima. Y en el de dotarse de seguridad financiera. Y en el de dotarse de seguridad climática... Y es que el mundo no está organizado para asegurar el futuro común sino para asegurar que algunos aumentan sus beneficios año tras año. No sé qué pensaba este ministro a principios de los años 80, cuando uno empezaba a educarse en los sentimientos de inutilidad y de compasión frustrada, incapaz de tender un trozo de pan a ese niño etíope que se moría de hambre tras la pantalla. Pero desde entonces la miseria asesina no ha dejado de existir ni de ser conocida. Lo que ha dicho no es ninguna novedad. Es sólo una obviedad inútil más. Volverán, como las oscuras golondrinas -o los negros buitres-, las discusiones sobre si el dinero donado llega o no llega. Volverán, para calmar nuestro pasmo, grandilocuentes declaraciones sobre objetivos milenarios, no vaya a ser que nos cuestionemos si lo que anda mal es este sistema económico y geopolítico en el que algunos pueden enriquecerse sin que antes se haya asegurado, al menos, el alimento de todos.

Y volveremos a oír, otro día, cómo la estupenda modernidad ha acortado las distancias del planeta y ahora, gracias a ello, todo está cerca, y a diario compramos cosas fabricadas al otro lado del globo, y todos hemos estado en todas partes. Algunos incluso ya han comprado sus billetes para ir a la estratosfera por 200.000 euros, y otros se compran batiscafos para ir al fondo inexplorado del mar, (quizá a buscar la basura vertida en él). Las distancias se acortan hasta tal punto que pronto conoceremos el origen del universo en un experimento maravilloso para hallar el bosón de Higgs, “la partícula de Dios” la llaman. ¿Pero qué tendrá la distancia entre la miseria extrema y la opulencia obscena que sigue existiendo, permanece y crece con el paso de los años? ¿qué tendrá esa irreductible distancia entre los que acumulan fortunas por valor de varios países y los que se mueren de hambre una y otra vez, ¡como si fueran los mismos! en la misma película que en realidad nos humilla a todos los demás, a todos los inútiles incapaces de hacer que no ocurra?

Algunas pistas sobre las causas políticas de la miseria extrema:


[Actualización 28/7/11]

[Actualización 30/7/11]
"Hoy se produce comida para 12.000 millones de personas, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)". Excelente artículo de Esther Vivas: Los porqués del hambre

[Actualización 31/7/11]
Las paradojas del hambre

[Actualización 06/8/11]
     - Política económica y hambre: Menos tierra, más hambre
     - Para ayudar: Iniciativa privada


[Actualización 14/8/11]


[Actualización 20/8/11]
Armas de chocolate, armas de papel


[Actualización 21/8/11]
Aunque la FAO ha sido parte del problema al promover, junto a otras instituciones, la apropiación de tierras por parte de inversores extranjeros, comparto este enfado que protagoniza Jeremy Irons en una campaña de la FAO para exigir cambios a los gobiernos del mundo. Gracias al blog Cajón Desastre.
Recogida de firmas de la campaña 1billonhungry.org



---

---

Ideario       Propuestas          Mediateca          Artículos interesantes          Datos relevantes

CiberFirmas: mucho más que pulsar un botón                                     Contestación social

.